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El Níspero
albillo

Rodeado siempre de un halo de escasez y misticismo, donde la marca supera todo y decir El Níspero es sinónimo de calidad…
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El Níspero albillo
fermentado en barrica

Es la evolución natural que nos deja ver la variedad y por la que los viticultores apuestan cada vez más. Nos gusta su trabajo delicado con la madera…
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El primer año que Eufrosina Pérez elaboró vino para su bodega (que fundó con su marido Juan Antonio Rodríguez) fue en 1986 en “un pajerito heredado de mi padre”, recuerda. Pero aquel primer vino estaba aún lejos de parecerse al que ha hecho famosa su marca y convertido a la uva albillo en muy buscada en esta y otras islas del archipiélago.

Eufrosina Pérez y Juan Antonio Rodríguez, en el salón para degustaciones de la propia bodega.
“Lo primero fue un vino de tea porque teníamos unas pipas de mi padre y sólo utilizábamos esos envases. Pero sabían mucho a tea, muchísimo”, dice. Fue entonces cuando compraron un par de depósitos de acero inoxidable de mil litros, que en aquel momento les pareció incluso mucho y se puso a elaborar también vinos blancos.

Aquellos dos mil litros de capacidad en acero han pasado a ser ¡50.000! y la viña que rodea la finca ofrece un bellísimo paisaje de plantas en moderno cultivo en espaldera, en ordenadas líneas y muy bien atendidas. Están a 1.250 metros de altitud, rodeados de pinar en una finca que compró su padre en un lugar llamado Briesta, para recoger uva que tenía que trasladar en bestias al lagar de un vecino y, de allí, una vez pisada, llevar el mosto en odres de piel de cabra a su bodega de pipas de tea. “Sólo había un lagar en la zona y ahí cogían turno para pisar”, relata Eufrosina.

Un día tranquilo en la bodega.
Con sólo dos hijas (Eufrosina y Onésima), tuvo que permitir que entraran a la bodega para que ayudaran, pese a que entre los bodegueros estaba muy arraigada la creencia de que las mujeres pueden “estropear el vino”, si entran durante su menstruación en donde se guarda. “Mi padre tuvo que valorizar lo que eran las hijas”, ríe Eufrosina. Una creencia sobre la que todos los bodegueros coinciden en opinar en la actualidad (y la propia Eufrosina también) que es una tradición “que tenían los hombres para reunirse solos y hacer sus fiestas en las bodegas sin que las mujeres los interrumpieran”.

El gran éxito de El Níspero, con la bodega equipada, la experiencia y aprendizaje de ambos en este tiempo, la ayuda de un enólogo y unas variedades de uva de gran calidad, llegó con el vino blanco de uvas albillo que se estrenó, los primeros años de su elaboración, con premios sonados y consecutivos en el concurso regional de la Alhóndiga (2000, 2001 y 2004), a nivel nacional (Zarcillo de Oro 2000) e incluso internacional (Baco de Plata 2001). Desde entonces la gama se ha ampliado, con diversos blancos y tintos en una bodega a la que hace tiempo se llega con comodidad por carretera.

Eufrosina Pérez Rodríguez
Burro Macho 3, Briesta, 38787 Garafía (La Palma), Islas Canarias (España)

Móvil: (34) 639 080 712


● Capacidad: 50.000 litros.● Capacidad: 50.000 litros.
● Producción media: 35.000 botellas/año.

♠ Visitas previamente concertadas.
♣ Dispone de tienda-salón para degustaciones y eventos.
♥ Actividades: catas comentadas, cursos de cata, maridajes con quesos y otros productos.

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