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Vendimiadores en Las Veredas, en el barrio de Chacaica.

● Hecho para disfrutar para tomar desenfadadamente, para asumir que el vino no entiende de estilos únicos, ha abierto las puertas a muchos futuros consumidores

BODEGA COMARCAL VALLE DE GÜÍMAR
Brumas de Ayosa blanco afrutado
Blanco semiseco de uvas listán blanco, moscatel, malvasía aromática y marmajuelo
DO Valle de Güímar

Lo que nos cuenta este vino
Aunque para muchos “entendidos” este tipo de vinos no son muy reconocidos, sí que es incuestionable reconocer que ha abierto las puertas a muchos futuros consumidores y sirve para utilizar uvas de zonas no tan nobles para elaborar vinos comerciales y de buena tirada. Su nariz es discreta, con ligeros toques de fruta blanca, franco y limpio, siempre impecable y con su fondo de moscatel muy discretamente integrado. Su boca está plena de golosidad, con buen volumen de entrada, equilibrado, con poca sensación alcohólica y un final discreto y sencillo. Está hecho para disfrutar sin más, para tomar desenfadadamente, para asumir que el vino no entiende de estilos únicos y que todos tienen y deben tener cabida en el mercado.

Sus parejas de baile
No dejes de probarlo con un plato de queso frito con mermelada.

Alguna curiosidad
Cuando la bodega crea esta categoría no regulada de afrutado hace unos años da en el clavo, marca un antes y un después en la venta de este tipo de vinos con azúcar residual en Canarias. Fueron además los primeros en usar en Canarias la botella azul que tanto se extendió luego por el archipiélago.

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